Sobre la licencia de las fotos


La verdad, si quieres proteger tus fotos o imágenes para que nadie te las “birle” o las muestren por ahí sin tu consentimiento, lo mejor es que no cualgues ni una.
Desolador, pero es así. No existe ninguna forma de proteger tus fotos. Imaginaros, te vas a algún lugar de vacaciones, os sale la vena artística y haces unas fotos del puente de Calatrava de Valencia de noche. Te lo has currao, es decir, te has llevado un trípode has esperado hasta la hora propicia para que el puente esté iluminado, esperado a que sólo el número de coches que crees perfecto pasen por el puente, etc… y haces varias fotos.
Ves los resultados de las dos o tres fotos que más te gustan y seleccionas “la foto” la colocas en tu Facebook o red social de turno para que tus amigos vean el magnífico puente y también, porque no decirlo, tú vena artística. Todos tus amigos te felicitan por el magnífico trabajo.
Un día, mirando unos prospectos de lugares a visitar en España en una agencia de viajes, ves una foto que te resulta muy familiar en el apartado NACIONAL/VALENCIA, haces memoria y zasca!!!!  “pero si es mi foto!!!”. Por un lado te sientes orgulloso de ver una foto tuya en una publicación, pero después ves que no te mencionan para nada el autor de la misma y eso, te indigna.


Se, para los quisquillosos, que estamos en una sociedad que justamente lo que menos se mira son los derechos de autor, cuando estos no son los nuestros claro. Pero te puedo asegurar que cuando te ves inmerso en esta situación resulta desmotivador.
Hay gente que coloca firma digitales en medio de la foto, para mi gusto, lo que se consigue es destrozar la foto o imagen por completo. Otros, insertan en el interior de la imagen (en su pate de código) una marca oculta dentro de la compresión de la imagen, marca que simplemente modificando el archivo y grabando una nueva copia desaparece. Así que se hace un poco complicado, por no decir imposible, proteger tus fotos de esta gente que cuando busca… encuentra.
Pero que dicen las grandes redes sociales al respecto, porque en esto hay bastante leyenda urbana. Aquí un breve resumen de lo que está expuesto en sus condiciones de uso y que aceptamos sin haberlo leído.

FACEBOOK : red social archisuperconocida. La verdad es que no está muy accesible, me tuve que poner a fondo para buscar las condiciones de uso, al final las encontré y me lleve una sorpresa. Esta gente tiene un morro que se lo pisa.
En sus condiciones de uso dicen:
“Eres el propietario de todo el contenido y la información que publicas en Facebook, y puedes controlar cómo se comparte a través de la configuración de la privacidad y de las aplicaciones.”
hasta aquí bien pero… “Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en adelante, “contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de la privacidad y las aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, salvo si el contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado.”
Es decir, podemos hacer lo que queramos con todas y cada una de las fotos que cuelgues en nuestra red y no sólo eso, ellos pueden cobrar por las imágenes (sublicencia y libres de derechos de autor) sin que tengan que hacer mención alguna al autor ni rendir cuentas a nadie. Penoso…
Lo más fuerte… dicen… “Siempre valoramos tus comentarios o sugerencias acerca de Facebook, pero debes entender que podríamos utilizarlos sin obligación de compensarte por ello (del mismo modo que tú no tienes obligación de ofrecerlos).” Osea… si no te gusta pues nada… la puerta es grande y está abierta.

TWITTER : Otra gran mega red social que lo que menos mira es la privacidad. En un pequeño preámbulo de sus condiciones de uso, nos encontramos con esta perla.
“Al utilizar cualquiera de nuestros Servicios Ud. consiente la recogida, cesión, tratamiento, almacenamiento, revelación y otros usos de su información según lo descrito en esta Política de Protección de Datos. Sea cual sea el país en el que reside o desde el que facilita información, Ud. autoriza a Twitter a utilizar su información en los Estados Unidos de América y en cualquier otro país en el que opere Twitter.”
Es decir, nos dice que pueden hacer lo que les venga en gana con lo que “cuelguemos” en su red. Nos advierten, eso si, de que… “ Por ejemplo, su información pública de perfil de usuario y Tweets públicos pueden ser buscados por motores de búsqueda y se entregan inmediatamente a través de SMS y de nuestros APIs a un amplio elenco de usuarios y servicios, por ejemplo la Librería del Congreso de los Estados Unidos, que archiva Tweets con fines históricos. Cuando comparta información o contenido como fotografías, vídeos y enlaces a través de los Servicios, debería reflexionar cuidadosamente sobre aquello que está publicando.”.
Sí, no sea que aparezca nuestra tia Remedios en la librería del Congreso de los Estados Unidos…

FLICKR : Uno de los más populares portales de fotografías y videos. Francamente las políticas de privacidad son completamente configurables y sólo es responsabilidad del usuario sobre, quién, que y cómo se tratarán las imágenes y videos alojados en su sitio, al menos en la versión Pro (que es la que tengo). No hay opción a que ellos puedan hacer nada con lo que tengamos alojados porque ellos a ellos mismos podemos restringirles el uso de nuestro material.

500px : Un portal muy elitista de fotografía. Sin llegar a tener el nivel de privacidad tan configurable como en Flickr, puedes limitar mucho el uso y propagación de las imágenes que se ponen en este servidor o en tu cuenta.

IMAGESHACK : Hosting de imágenes gratuito y de pago. En sus reglas de uso nos dice con respecto a la propiedad de las imágenes alojadas en sus servidores. El contenido que se distribuye a través de la Red ImageShack es propiedad de usted, y usted da permiso ImageShack para mostrar y distribuir dicho contenido exclusivamente en la red de ImageShack.
“El contenido que se distribuye a través de la Red ImageShack es propiedad de usted, y usted da permiso ImageShack para mostrar y distribuir dicho contenido exclusivamente en la red de ImageShack.”.
“ImageShack no va a vender o distribuir su contenido a terceros o afiliadas sin su permiso. Los terceros podrán ejercitar las opciones siguientes con respecto a su contenido:
Los terceros podrán hipervínculos a la página que muestran el contenido en la red de ImageShack sin modificaciones y siempre que se atribuya a usted la creación de la imagen.
Los terceros podrán solicitar permiso para utilizar su contenido poniéndose en contacto con usted directamente.”
Resumiendo, ImageShack no quiere saber nada de las imágenes. Por cierto, las codiciones de uso están muy claras y las encontré sin ninguna dificultad (2 min.).

La auténtica alternativa

Si no persigues nada, pero tampoco aceptas el “barra libre”, tenemos la alternativa de Creative Commons (http://es.creativecommons.org/) aquí podremos indicar a la gente que nuestra imagen está sujeta a unas mínimas condiciones de uso siendo la principal la libre distribución de la misma con la simple condición (pudiéndose ampliar) de mencionar el autor de la misma. Es por la que yo he optado, fácil, sencilla y legalmente útil, además de ser gratuita.

La conclusión es que en la red, no está segura nuestra obra y que es un riesgo potencial el colgar cualquier foto interesante, creativa u original. Si que es cierto que si te encuentras en uno de estos casos que ves una foto tuya en cualquier publicación, sólo hay que enviar un mensaje a los editores y siempre se llega a un acuerdo justo. Tampoco te vas (o nos vamos) a hacer ricos y no vamos a vivir de ello.

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