Rango dinámico y balance de blancos

CONCEPTOS BÀSICOS

RANGO DINÁMICO

 

Básicamente el rango dinámico en la fotografía digital consiste en la capacidad del sensor de dicha cámara en captar los extremos lumínicos, por ejemplo, en una fotografía a pleno sol entre dos objetos uno blanco completamente y el otro de color negro.

Aquí se establece un auténtico dilema para la electrónica ya que normalmente todo lo que exceda, dentro de una única imagen, a cinco puntos f (diafragma) no se captará de forma correcta y por tanto obtendremos una zona quemada (sobreexpuesta) o una zona falta de luz (subexpuesta).

Para poder solucionar este amplio rango dinámico sólo podremos hacer dos cosas. La utilización de un flash para rellenar con luz  las zonas oscuras o recurrir a lo que se denomina HDR.

El HDR son fotografías de alto rango dinámico, aunque es más bien una técnica de post-proceso que consiste en hacer tres o más fotografías (en formato RAW) idénticas con la única diferencia entre ellas de un paso f y después, con la utilización de un software específico, combinar todas las imágenes para mostrar las partes más oscuras y las más claras lo que provoca, en ocasiones, la obtención de unas imágenes espectaculares con resultados impresionantes.

 he aquí un ejemplo de una imagen HDR.

 

 

 

 

 

BALANCE DE BLANCOS – La temperatura de la luz

Cuando se habla de temperatura, inconscientemente, pensamos en agua o en el clima, muy pocos añaden a la lista de elementos a la luz. Sí, la medición de la luz se mide por la temperatura que tiene.

Contra más cálida sea menos Kelvins tiene (cuidado, no son grados) y cuanto más fría más serán esos kelvins.

No es lo mismo hacer una foto a plena luz del día, a pleno sol, que hacerla en un interior o hacer una puesta de sol. Todas estas situaciones o tipo de luz que incide sobre los cuerpos hace que, estos y el entorno, reflejen la luz de forma distinta y por tanto nuestra cámara debe ser capaz de reconocer estos tipos de luz.

Casi todas las cámaras disponen, de manera implícita, su propia escala de blancos  donde podemos ajustar sobre que condiciones lumínicas vamos a realizar nuestras fotos. Es típico ver en estas cámaras una escala (presets) que de una forma u otra nos dicen; Luz de día, nublado, flash, tungsteno (bombillas), fluorescente, sombra.

La percepción humana del color difiere mucho de cómo lo percibe nuestra cámara. Cuando salimos de un edificio, donde la iluminación es artificial, a la calle nuestro cerebro “interpreta” la nueva luz que le envía el ojo y adapta la “realidad” de lo que hay a las nuevas condiciones lumínicas. Este proceso la cámara no lo hace y es el fotógrafo el que ha de asumir este rol. Para nuestra suerte tenemos este balance de blancos.

Durante el día y aunque el cielo esté despejado la temperatura de la luz suele cambiar. El sol no siempre está en la misma posición y la luz  incide sobre los cuerpos y al ser cambiante estas temperaturas cambian también. En la fotografía digital es relativamente rápido y cómodo efectuar estos ajustes de temperatura de color, pero en la fotografía analógica es o era bastante más complicado dado que no todas las películas admitían todas las condiciones lumínicas existentes, por esto existen negativos específicos para disparar con tungsteno, con fluorescentes o con luz diurna. En la fotografía analógica eran de vital importancia los filtros de colores para contrarrestar los efectos lumínicos no deseados.

Como ya comenté antes, todas las cámaras disponen de unos parámetros o presets que ajustan de forma más o menos pre-establecida la temperatura de color en función de estas situaciones de luz tipo. También existe la posibilidad de que la cámara, de forma automática, establezca cual es el mejor balance en función de las lecturas que recibe. Esta opción es la adecuada cuando no es necesario un ajuste exacto de la temperatura de color.

Estos presets de mayor a menor son:

Sombra: Se usa con luz de día y que los sujetos estén bajo sombra.
Nuboso: Perfecto para el empleo con luz de día pero que el cielo está cubierto de nubes y convierte la luz directa en luz difusa.
Flash: Suele utilizarse cuando la fuente de luz principal (no de apoyo o de relleno) es la emitida por un flash, ya bien sea externo o integrado.
Luz de día: Creo que no se requiere explicación alguna. Este tipo se utiliza para todas aquellas tomas realizadas bajo luz natural limpia.
Fluorescente: Tipo que se debe usar con lámparas de vapor de sodio, fluorescentes blancos o con lámparas de vapor de mercurio.
Tungsteno o incandescente: El balance de blancos se ajusta cuando las fuentes principales de luz son bombillas.

Si utilizamos estos tipos de temperaturas de color fuera de los rangos para los que se han diseñado, al alterar la compensación de la temperatura de color, podemos obtener efectos sorprendentes, aunque sea por probar intentar hacer una misma foto con los diferentes tipos de compensación de blancos para ver los resultados que se obtienen.

Una de las ventajas de disparar las imágenes en formato RAW la encontramos que en post-producción podremos reproducir, en una única imagen, los distintos tipos de balance de blanco de los que dispone nuestra cámara y ver los efectos, idénticos de que si lo hubiésemos hecho directamente en la cámara.

 

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